¡No más bichos en el archivo!

Generalmente los repositorios de archivos son espacios de acceso restringido para personas ajenas a estos, por lo que el ingreso de suciedad, desde la calle, se reduce significativamente. En ese sentido, difícilmente encontraremos archivos sucios de tierra, desperdicios y exceso de polvo -a menos que no sea limpiado con frecuencia-.

Sin embargo, es necesaria la limpieza diaria de los espacios donde se custodian documentos, incluyendo el mobiliario con sus baldas, y cada una de las unidades de instalación, debido a que, por las mismas características del soporte papel, la simple manipulación del acervo documental produce el polvo o polvillo que se posa sobre cada superficie, independientemente del tiempo transcurrido desde la última limpieza realizada.

Por tal razón. contar con personal dedicado a la limpieza de los repositorios, permitirá proteger el acervo documental de agentes biológicos como insectos o microorganismos, además de advertir la presencia de excretas de animales como aves y roedores, a fin de tomar las medidas de inmediato para evitar, no solo deterioro a la documentación, sino también a la salud del personal que labora al interior de los espacios donde se custodian los documentos.

En consecuencia, la deficiencia en la limpieza y conservación adecuada en los archivos incrementa los riesgos de contraer enfermedades que, de por sí, acechan cual espada de Damocles sobre nuestras cabezas en archivos y bibliotecas, como son: asma, alergias, ántrax, infecciones por SARM, peste bubónica o leptospirosis, que podrían llegar a ser discapacitantes, e incluso conducir a la muerte.

Si deseas conocer cómo desarrollar un plan de limpieza para tus archivos que reduzca los riesgos de contaminación o infección del personal que allí labora, en Documentum.space estamos para servirte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *