La RAE define al profeta como «persona que, por señales o cálculos hechos previamente, conjetura y predice acontecimientos futuros».
En este sentido, el Archivista, al ser el profesional responsable de garantizar la correcta producción o emisión, organización y conservación de los documentos que dan testimonio del quehacer de las organizaciones, entre estas las entidades públicas -cuyo rol es el otorgamiento y defensa de los derechos ciudadanos-, es evidente que todo aquello que atente contra el adecuado tratamiento del patrimonio documental, deberá advertirlo en el ejercicio de sus funciones.
Por tal razón, desde la vocación de servidor a la ciudadanía, ética y funcionalmente compete al Archivista prevenir oportunamente las falencias y dificultades que se presenten en la gestión de archivos y de documentos, y en consecuencia, brindar alternativas de solución. Esto, sólo podrá realizarse desde el conocimiento profundo de la profesión, la convicción del valor de nuestra responsabilidad en la defensa de la verdad, y la entereza moral.
Si deseas desarrollar habilidades para argumentar soluciones a los problemas que detectes en la gestión documental de tu entidad, puedes conversar con la gente de Documentum.space.

